Manta honesta y transparente

Manta honesta y transparente

Por: Joselías Sánchez Ramos (Invitado especial).

“Manta, honesta y transparente” es un proyecto fabuloso que Dialogo Diverso inserta en Manta, la décima ciudad más dinámica del Ecuador del tercer milenio del siglo XXI. Surge de manera oportuna en medio del estereotipo de la “corrupción”, término generalizado en la sociedad latinoamericana, desde los años 80. Fue la denominada “década perdida” por las crisis que azolaron a nuestros países, entonces.

Los organismos internacionales acuñaron la corrupción como causa. 40 años después han logrado su propósito. Hoy, todos hablamos de corrupción. La corrupción genera desconfianza. Cuando impera la corrupción con su consiguiente desconfianza, es muy difícil la unidad de pueblos, propósitos y acciones.

En este atiborrado sistema plantean la “participación ciudadana”, proceso en el cual las acciones están destinadas a denunciar y confrontar a la corrupción y a los corruptos. El proceso de la desunión y la desconfianza se agudiza. Son tiempos de incertidumbre. Son tiempos líquidos para evocar a Zygmunt Bauman.

En este círculo vicioso de corrupción, desconfianza e incertidumbre, Diálogo Diverso, una organización de soñadores, tiene la audacia de pensar diferente. Ellos recuperan la honestidad como valor de transparencia para superar la incertidumbre, para recuperar la confianza en sí mismos y enfrentar la corrupción desde las acciones más simples de la vida diaria.

Entonces, la participación ciudadana ya no será una simple acción del coloniaje intelectual, sino de actitud de vida para fortalecer la interrelación de la vida humana, animal y naturaleza.

HONESTIDAD

La honestidad es un valor humano, un valor del ser, estar y convivir de la persona humana. Es un valor del ser, del yo, de su identidad, porque implica el respeto a sí mismo, refleja la dignidad personal y fortalece la integridad como individuo.

Es un valor del estar, condición del actuar, generando confianza, justicia y respeto hacia los demás.

Es un valor humano del convivir porque es en la convivencia donde la participación ciudadana alcanza su mayor logro: integrar voluntades para fines comunes en defensa de la vida humana, animal y de la naturaleza. Una persona honesta refleja probidad y resiliencia. Un pueblo probo integrado por gente proba supera los retos de la vida y la adversidad. El antivalor de la honestidad es la deshonestidad que es ser falso, engañador, injusto, impostado, ficticio y corrupto.

El gobierno, los medios de comunicación, las redes sociales, los políticos y los maestros, solo hablan de corrupción. La corrupción se ha vuelto tan común que a nadie escandaliza. Es un término que se ha insertado en el común de la gente para hablar de corrupción como hablar de un crimen o de un espectáculo.

TRANSPARENCIA

La transparencia es una condición de la honestidad. La transparencia implica claridad, lucidez, luminosidad, nitidez, limpieza, evidencia, mostrarse tal cual se es. Es lo que refleja la honestidad.

Por tanto, la transparencia genera confianza, seguridad, sinceridad. Una persona honesta es transparente en sus actos, en sus compromisos, en sus trabajos, en sus gestiones y en sus responsabilidades.

La transparencia no es una ley, es una condición humana que se genera a sí misma, no se impone, es, como la honestidad, una condición del ser, estar y convivir de la sociedad humana.

LEY Y TRANSPARENCIA

Los políticos que redactaron la Constitución de la República (2008) en su afán de redimensionar las políticas públicas encerraron el concepto de transparencia en una ley y la ajustaron a la información pública. La Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LOTAIP) plantea la participación ciudadana y el derecho de acceso a la información relacionada con asuntos públicos, para ejercer un efectivo control y exigir la rendición de cuentas a las instituciones gubernamentales o aquellas que perciben recursos estatales.

Ajustan la transparencia y la participación en tareas de control del ejercicio del poder, de los gobernantes y funcionarios quienes limitan su obligación a informar sobre el destino de los dineros públicos.

PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Desde el Art. 61 y siguientes, la Constitución de la República se refiere a la participación como un derecho. Y, para ejercer ese derecho, crea un quinto poder del Estado: el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social encargado de promover e incentivar el ejercicio de este derecho de participación. Doce años después, Ecuador ha convertido la corrupción en una condición política generada desde los más altos niveles.

Entonces, se pide la participación ciudadana para enfrentar la corrupción. Esta condición política de la gobernanza ecuatoriana es risible, punible y enjuiciable. Es lo que ocurre. Hoy, todos hablan de corrupción como la más alta ocupación de la política, de la ciudadanía de los medios, de la educación y de las familias.

La corrupción ha generado desconfianza. La desconfianza ha generado incertidumbre. Un circulo vicioso y perverso que mantiene anquilosada a la Política, ha denigrado a los políticos y vuelve incrédula a las leyes. Vale recordar al maestro filósofo español, don Gustavo Bueno Martínez cuando hablaba sobre la validez del Derecho:

“Es que el Derecho, a pesar de lo que digan Baltasar Garzón y todos los demás, por sí mismo, no tiene ninguna capacidad ejecutiva. Un tribunal emite una sentencia y, por mucha razón jurídica que tenga, si no tiene al Ejército o a la Policía al lado, no se cumplirá”.

Ahora se pide que la “participación ciudadana” sea ese ejército para terminar con la corrupción.

DIÁLOGO DIVERSO

Recupero mi pensamiento inicial para aplaudir a Diálogo Diverso. organización de jóvenes soñadores que tiene la audacia de pensar diferente. En medio de este círculo vicioso de corrupción, desconfianza e incertidumbre, ellos quieren recuperan la honestidad como valor de transparencia para superar la incertidumbre, para recuperar la confianza en sí mismos y enfrentar la corrupción desde las acciones más simples de la vida diaria.

No será una tarea fácil, pero se debe confiar en esta iniciativa que ya produjo el primer taller virtual del proyecto “Manta Honesta y Transparente“ con una activa participación de hombres y mujeres comprometidos con la honestidad y la transparencia, entre ellos, líderes barriales, académicos, activistas, dirigentes de organizaciones sociales, gestores culturales y servidores públicos.

A pesar del notable éxito de esta primera jornada, planteo estas dos interrogantes:

¿Por qué este grupo de jóvenes soñadores decidió emprender el proyecto “Manta, honesta y transparente”.

¿Podrán las y los mantenses acompañar este sueño para convertir a Manta en una ciudad “honesta y transparente”? (Joselias, 2021-02-01)

Trabajamos en #Manta, gracias al apoyo de PADF Ecuador

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